3.28.2007


Con los pies muy húmedos todo me parece de tanta obviedad. Haber salido así, de pronto, como un respiro ahogado hace ya tanto tiempo. Tomé la chaqueta, esa que me recuerda el tango y el pañuelo aquel, que queda tan bien al cuello. Caminé, no sé cuánto. Pero me sentía iluminada por las nubes, saciada de viento frío, de vida -en estertores, en pedacitos- dulce. Saqué mi paraguas lleno de esqueletos de arañas, sacudí el polvo y contuve las lágrimas. La lluvia vino por mis ideas. Y por más que busqué, la humedad de los pies me alejó del recuerdo. Tenía que salir por que me molestaban los dedos. Tuve que salir, porque no resisto el olor de la tierra húmeda, esa experiencia que describen los libros, y que ahora me entume las uñas. Sudo algo de veneno y me arrepiento.

1 comment:

Ren. said...

algo parecido me pasa con la lluvia. Algo como... hipersensibilidad a los colores y a los sonidos, no se, una cuestion super rara. Por lo general me gusta, pero al lluvia del otro día me dejó ésimo, quizás porque fue muy pronto (o a lo mejor pq el verano estuvo muy bueno jaja).

Deberiai tener más coments, en serio. Me gusto tu estilo, y tus fotos (notable la de cabaret).

T sigo leshendo, chaolin =)